con sangre nueva

por Diego Andrés Aranda

Fotografía: Juan Fernando Ospina

De izquierda a derecha Dany Gallego, Simón Restrepo, Manuela Russi Lara, Isabela Mojica y Diego Alejandro Gómez.

En el tema La vara y la moneda, Celia Cruz lo dice muy claro: “No hay que llegar primero, lo que hay es que saber llegar… ¡Y mantenerse!”. Una frase que parece adherirse a la verdad de nuestros más claros deseos de conquistar oyentes: mantenerse en la memoria de los primeros que nos escucharon, ser puntal de orgullo salsero para aquellos que saben lo que significa ese adjetivo sonoro y rumbero, representar una fuerte conexión con el país para aquellos que se fueron y dar la bienvenida a juventudes que de manera excepcional encuentran representatividad y respuesta en las letras de nuestra música. En este punto nos detenemos.

Con la necesidad de conectar almas jóvenes a la salsa y, por ahí derecho, a Latina Stereo, surgió la estrategia de llevar la cultura salsera a los centros educativos, un breve pénsum que comprendía lecciones en vivo con orquesta o con los discos de vinilo de nuestra colección que se presentaron ante ojos sorprendidos de estudiantes que pasaban por ahí, escucharon, curiosearon y se sentaron a ver de qué iba nuestra presencia allí. Es entonces cuando nace Salsa a la U, iniciativa de Latina en asocio con diferentes universidades que dieron entrada al decano, a Rector Lavoe, la máxima autoridad del gozo, el baile y la academia musical que se impartía desde el disfrute… “Y allí también la bailó, del estudiante al rector”.

Fue conmovedor ver las miradas de muchos alumnos posarse sobre las carátulas de discos reconocidos para algunos, novedosos para otros, memorias de casa y de rumbas vividas. Dice el poeta Rubén: “Esos ojos de estudiantes, que el cielo los bendiga, del futuro de nuestra raza y de América Latina”. También fue emocionante ver a algunos bailando con propiedad, otros con más ganas que técnica, pero cobijados por el mismo sentimiento que impulsa a moverse, como pocas músicas lo logran. Estas experiencias se vivieron en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, con el taller de percusión que dieron Juan Pablo Barrios y Dhouglas Colón; en el Pascual Bravo con la muestra en vinilo y la presentación de salsa en vivo con orquesta. Algunas ideas bajo el concepto de Salsa a la U nos llevaron a organizar el Latina Sinfónico, para llenar los rincones del auditorio Camilo Torres de la Universidad de Antioquia con la sabrosura de la salsa clásica, revestida de un encanto mayor por las extensiones que logra un acompañamiento de tal magnitud.

Con sangre nueva, ¡indestructible!
Pero el alcance de estas iniciativas no se dio solamente de puertas hacia afuera. Somos una radio única. Somos el símbolo de una ciudadanía que lleva esta música como bandera y a Latina como referente. Es un círculo “maravillosamente infinito”, como refiere Larry Harlow a través de Frankie Rodríguez en su disco Salsa Suite. Esa simbiosis permanente se robustece con el paso de los años. Este fenómeno exponencial hizo que ante el alcance tecnológico se requiriera de más manos en el proceso, de cara a los nuevos lenguajes, formas de comunicación insospechadas, el escenario de las redes sociales, la virtualidad, esa línea alterna que nos ha permitido llegar a destinos inimaginables y la cual fue asumida de manera incipiente en un comienzo, casi que al ritmo con que se manejaban las redes personales, tratando de divulgar nuestras actividades e información de la mejor manera.

De puertas hacia adentro, gracias a convenios establecidos con varios centros educativos dentro del programa Salsa a la U, recibimos practicantes que con su conocimiento académico fueron desarrollando tareas logísticas, cubriendo turnos, haciendo radio y creando contenidos de manera esporádica. Algunos de ellos, con intereses personales definidos y proyectados más allá de nuestras instalaciones. Pero también otros que tenían en la mira trabajar con nosotros y buscar la manera de quedarse. Su desempeño fue de tal calidad, equiparable con las ganas de pertenecer al staff de Latina Stereo, que se decidió su vinculación. Con sangre nueva, se empezó a escribir un nuevo capítulo en la historia de los colaboradores de nuestra casa, de cara a la transmedia.

El primero de ellos fue Simón Restrepo, un joven amante de la salsa y otros estilos musicales, lo cual le ha llevado a expandir sus intereses musicales hacia el coleccionismo. Su aporte a la casa salsera ha sido crucial en el crecimiento y calidad de nuestros productos audiovisuales, primero en el trabajo fotográfico con un manejo profesional y luego en las tareas de producción y edición de video. Tuvo la oportunidad de viajar a Puerto Rico para cubrir el Día Nacional de la Zalsa de la emisora Z93 y traer material para posproducción con un concepto claro acerca de la música y los protagonistas que fue encontrando a su paso. Ha vivido la feliz experiencia de compartir con las leyendas musicales que tanto admira. En ese camino comenzó a participar en los programas Fiebre de salsa en la noche, Las leyendas del vinilo y Conozcamos la salsa, conducido por John Jairo Sánchez, al comando de una sección llamada con acierto Salsa de la casa.

El manejo de las redes sociales requirió de ayuda adicional, con conocimientos a la par de la rápida evolución, formatos, parámetros y la aparición de opciones novedosas como TikTok. Es ahí donde se integra Isabela Mojica, para dar un giro renovador y propositivo en el entorno digital, con un lenguaje y dinámicas cercanas a la actualidad de las redes. Isabela ha apoyado a través de contenidos la faceta juvenil en el tratamiento de la información, con entrevistas casuales a diversos personajes, y ha contribuido a la renovación en las comunicaciones digitales con expansión a medios como X. En la actualidad, proporciona ideas en la creación de contenidos, participa en la planeación e incluso aparece en varias piezas audiovisuales. Tiene la enorme responsabilidad de proyectar la esencia de nuestra emisora en el ámbito digital, sin olvidar la base radial y la esencia musical que nos identifica.

El equipo juvenil se consolida con la llegada de un nuevo practicante, procedente del Politécnico Jaime Isaza. Diego Alejandro Gómez ya había acogido gran conocimiento en materia de salsa. Una de sus metas era hacer parte del personal de Latina Stereo. Lo consiguió, con creces. Llegó para respaldar en primeras fases las tareas de camarógrafo, fotógrafo y control de radio. En la actualidad es el productor general, responsable de llevar a cabo las tareas de grabación, posproducción de comerciales, audios institucionales y programas pregrabados; ha sido un apoyo fundamental en la operación tanto de Latina como de nuestra emisora hermana, La Voz de las Estrellas, desde el ejercicio de control master hasta el aporte de ideas para la programación musical y contenidos digitales. Gracias a sus habilidades y potencial, Diego ha logrado dar continuidad al constante flujo creativo de los audios institucionales y, a la vez, ha mantenido la esencia sonora de los programas que componen nuestra parrilla.

Las dinámicas propias de Latina Stereo han propiciado por igual la participación juvenil y la femenina, no solo desde la academia sino también desde la transmisión de las tradiciones salseras. Manuela Russi Lara, hija del reconocido coleccionista y productor Carlos Russi y de la melómana y emprendedora Mariana Lara, ha tomado con seriedad estas herencias. Su fase inicial en la radio tuvo el respaldo del investigador y periodista Ismael Carreño a través del espacio Travesías del Caribe desde Bogotá. Su fuerte afinidad con Latina la llevó a participar en los espacios Fiebre de salsa en la noche y Las leyendas del vinilo. Su versatilidad y experiencia facilitaron su desempeño en las tareas de control para el programa Maravillas del Caribe con Eliabel Angulo. Más adelante, integró el staff de La Voz de las Estrellas, en la que ha complementado la labor de nuestro locutor Alejandro Arcila, con el toque femenino, nuevas ideas en la generación de temáticas y programas, y el ejercicio de un interesante trabajo desde la locución. Sus labores combinan perfectamente con el grupo audiovisual y ha sido de gran apoyo en diversos contenidos que hoy nutren nuestras redes sociales.

Para finalizar tenemos a Dany Gallego, comunicadora social graduada en 2016, quien ingresó a nuestras filas luego de pasar por la emisora virtual Digital Radio, grabar comerciales y publirreportajes y debutar para radio en FM en 2022 con Alfa Stereo. Su sueño de llegar al equipo de Latina se cumplió en 2023, donde ha recibido el cariño del público al que cautivó con su talento y cálida sencillez.

Juventud del presente
En estos cuarenta años, Latina Stereo se ha renovado con el aporte de esta juventud del presente (como dirían Celia Cruz o Tito Puente), sangre nueva que llegó para vivir la experiencia de la casa salsera desde adentro. Otros aportes que recibimos desde la academia y que dejaron grata recordación por su compromiso más allá del requisito académico merecen justa mención: Mateo Cano, un apasionado por el cómic y la animación digital que dejó algunas piezas institucionales llenas de movimiento y creatividad. Luisa Camargo, quien soñó ideas que se hicieron realidad, como los contenidos bajo el título Las cinco más, con participación de gran parte del staff y sus preferencias salseras. Susana Osorio, quien elaboró un completo resumen para el aniversario 35 en 2020, y Mariana Posada, quien colaboró en los contenidos fotográficos que alimentaron nuestras redes.

Es así como se ha conformado la nueva generación que lleva nuestra historia al siguiente nivel, guardando un pleno respeto por las figuras que la iniciaron como Orlando Hernández, Orlando Patiño o Jairo Luis García, ejemplos de una escuela vigente en la memoria de los oyentes. Las voces de la nueva generación ya se escuchan en nuestras ondas, su presencia es frecuente en los contenidos de nuestras redes. Toda la construcción de los testimonios grabados, la producción sonora y las propuestas en los nuevos lenguajes reposan en ellos. Han recibido un legado importante y llevan en sus voces y presencias el nuevo sonido de las palmeras.