
Hay épocas de orquestas y orquestas que definen una era. Una institución sonora nacida en Cienfuegos en 1939 que se acompasó con el auge del danzón y el cha-cha-chá, y definió el sonido de las charangas cubanas en adelante, una institución que para siempre se reconocerá como la Orquesta Aragón, sobreviviente de los tiempos, las modas y los cambios en la historia de Cuba, que por su perdurabilidad ha sido denominada acertadamente, “La Charanga Eterna”.
Por Diego Aranda

Con este ritmo meloso se debe bailar el son (1939-1950)
El 30 de septiembre de 1939, en Cienfuegos, el contrabajista Orestes Aragón Cantero reunió a un grupo de músicos con el fin de hacer música bailable, refinada. El primer nombre que recibió la agrupación fue Rítmica 39, luego Rítmica Aragón y finalmente tomaron el formato como nombre y el apellido de Orestes como denominación definitiva: Orquesta Aragón.
El esquema orquestal respondía al formato clásico de charanga francesa: flauta de cinco llaves, violines, piano, contrabajo, timbales y güiro. Un sonido que combinó con acierto lo elegante con lo popular, la faluta de Rolando Lozano marcó esa primera etapa con solvencia.
En 1940 un joven violinista cambiaría el rumbo de la agrupación: Rafael Lay Apesteguía. A finales de los años cuarenta, cuando don Orestes enfrentaba una crítica condición de salud, Lay asumió la dirección musical. Su liderazgo llevó a la Aragón a traspasar las fronteras de Cienfuegos y hacerse un nombre en el entorno nacional.
Me voy para la Luna (1950-1970)
El arribo a La Habana fue decisivo. La radio, los salones de baile y los estudios de grabación apoyaron un proyecto que ya tenía un sonido definido. El cha-cha-chá surgió como fenómeno continental, y la Aragón se apropió a su estilo de este movimiento.
Es cuando otro nombre cobra mayor relevancia desde el sonido identificador de la orquesta con el talento del flautista Richard Egües, cuya digitación y fraseo definieron aquella identidad sonora. Se recuerdan sus fraseos y solos en “El Bodeguero” o “Pare Cochero” que hoy son referencias claves de aquellas canciones.
El cantante Felo Bacallao marcó la pauta con su voz y sus espontáneos bailes permaneciendo por 34 años en la alineación frontal con inigualable habilidad coreográfica, continuada por el genial Armando Amézaga y en la actualidad por Danrys Navas; Pepe Olmo, aportó la elegancia interpretativa en el bolero al punto de que sus canciones no fueron interpretadas por nadie más.
Basta recorrer los primeros surcos de la Aragón para entender la razón de su perennidad. Su discografía representa una referencia obligada en catálogos de coleccionistas y plataformas digitales de hoy:
- Cha Cha Cha (RCA Victor, 1955)
- That Cuban Cha Cha Cha (1956)
- The Heart of Havana (1956-57)
- Maracas, Bongo y Congas (1957)
- Me voy para la Luna (1958)
- Danzones de Ayer y Hoy I y II (Discuba)
- Cójale el Gusto a Cuba (1959)
Cada LP era una postal sonora de Cuba: danzones estilizados, cha-cha-chás contagiosos, guajiras adaptadas al formato charanguero. Con el tiempo llegaron las giras internacionales —México, Estados Unidos, Centroamérica, Europa— y la Aragón llevó la elegancia del danzón a escenarios insospechados.

Si mañana yo me muero traigan flores (1970-1990)
Con tres décadas encima, la Aragón ya era patrimonio cultural. Sin embargo, la muerte de Rafael Lay Apesteguía en 1982 marcó un punto de inflexión. La dirección pasó temporalmente a Richard Egües y luego a Rafael Lay Bravo, hijo del histórico director.
Esta pausada transición ayudó a que el sonido se mantuviera fiel a la tradición, pero abierto a la evolución sonora. La Aragón revolucionó con el llamado “onda-cha”, variación rítmica que puso a la orquesta en el mapa de lo que acontecía en los cambios musicales de la isla.
Discos como Ritmo Cha-Onda de 1978 o producciones para el sello estatal EGREM dan cuenta de una evolución que siguió su ritmo tradicional que más allá de competir con el boom de la Salsa fuera de la isla o el auge del nuevo Son, apostó por la permanencia.
Renacimiento discográfico y reconocimiento internacional (1990-2010)
La segunda mitad de los años ochenta detuvieron el andar discográfico de la orquesta y la producción se sostuvo con sendas recopilaciones de diferentes épocas, álbumes conmemorativos, grabaciones en vivo y hasta un curioso disco con el cantante africano Laba Sosseh quien ya se había acercado de lleno a la música cubana y a la misma Salsa. En los años noventa, cuando varios hechos musicales permearon la producción discográfica como la pausa de las grabaciones en vinilo y la llegada comercial del CD, la Aragón reapareció con álbumes como Quién Sabe, Sabe (1998) y especialmente La Charanga Eterna (1999), cargaron este retorno con nuevos éxitos como Yaye Boy, Me boté de Guaño o Son al Son con la voz de Cheo Feliciano.
Ahora sí, sabroseao!
Con un nuevo impulso, de cara al nuevo milenio, la Orquesta Aragón siguió grabando y girando. El álbum Ícono con el que revisitaron lo mejor de toda su historia musical, significó la primera nominación y de una vez, el primer premio Latin Grammy al Mejor Álbum Tropical Tradicional para la orquesta en 2020. Al año siguiente, repetirían con otra celebración, alzándose el Latin Grammy de nuevo con el disco “Homenaje a lo Tradicional junto con Alaín Pérez, en la misma categoría.
Siboney, en tu boca la miel puso su dulzor.
A lo largo de su historia, además de sus cantantes estables, la Aragón compartió escenario y grabaciones con grandes figuras de la música, como Laba Sosseh en el trabajo Akogin Theresa, Omara Portuondo, para el disco “La Charanga Eterna” y Cheo Feliciano para el trabajo “Quien sabe sabe” cada uno aportando desde su experiencia y conectando estilos y mundos sonoros.
Un homenaje debemos rendirle a los que nos dieron esa inspiración

Desde los vinilos RCA de los años cincuenta hasta las producciones contemporáneas con EGREM, pasando por Areíto, Discuba y sellos europeos, la discografía de la Aragón es un ejemplo de permanencia en lo concerniente a producción musical. Álbumes, compilaciones y reediciones suman una enorme cantidad para la cual los coleccionistas no la tienen fácil reunir.
Entre los títulos esenciales se encuentran:
- Cha Cha Cha
- The Heart of Havana
- Danzones de Ayer y Hoy
- Original de Cienfuegos
- La Charanga Eterna
- En Route
- Ícono
Yo creo que es consecuencia de lo que en moda está
En la actualidad, la vida acelerada y la rapidez con que pasan ciertas modas y tendencias, no dejan espacio para convertir algo en clásico. Sin embargo, la Aragón se mantiene firme, sostenida en la calidad de su legado y proyectándose en cada producción como una agrupación siempre vigente. Son más de 8 décadas sonando con calidad suprema y cada vez se redescubre su trayectoria en el hallazgo de canciones que hacen parte de su historial.