EL MÁS TESO
Sesenta años han pasado desde la visita de Fruko a Nueva York como instrumentista de Los Corraleros de Majagual, donde se contagió del virus de la salsa que por aquellos días surgía en la capital del mundo. Fruko, Julio Ernesto Estrada, contaba para entonces con quince años, pero ya había tenido un vasto recorrido laboral y musical y tenía también las agallas para proponerse ser el pionero de la salsa colombiana. Y lo logró, paso a paso, con su primer grupo, Fruko y sus tesos; con su primer disco, Tesura (1970) y con su primer éxito, A la memoria del muerto. De esas seis décadas, cuatro las ha vivido al lado de Latina, marcando él y ella, desde Medellín, la identidad y la memoria sonora del país.