El álbum El Malo de Willie Colón, publicado el 1 de julio de 1967 por el sello Fania Records, constituye uno de los debuts más influyentes en la historia de la salsa neoyorquina. Grabado entre 1965 y 1966 cuando Colón era apenas un adolescente, el disco no solo marcó su irrupción como trombonista y director de orquesta, sino que también introdujo al mundo la voz de Héctor Lavoe, iniciando una de las duplas más trascendentales del género.
Este LP se caracteriza por un sonido crudo y urbano que refleja la vida del barrio latino en Nueva York, combinando boogaloo, guaguancó, son montuno, bomba y shing-a-ling, en un momento clave en el surgimiento de la salsa como movimiento musical.
En términos de importancia, El Malo no solo fue el punto de partida de la carrera de Colón, sino también un álbum fundacional en la consolidación del sonido salsero de finales de los años 60. Su estética —tanto musical como visual— ayudó a construir la imagen de “chico malo” que el artista explotaría posteriormente, y que se convertiría en parte esencial de su narrativa artística. Además, este trabajo, sentó las bases de una propuesta musical que dominaría la escena latina durante la década siguiente.
Desde la carátula se percibe la intención de vender la imagen de Willie como el joven representante de una nueva generación que creció en los barrios neoyorquinos. La fotografía de Irv Elkyn con el montaje de Shelby Schreider muestran al joven trombonista en un ambiente sórdido, con estética sobria y desafiante, reforzando el concepto de “El Malo” como personaje artístico, no como excusa para la perdición. Una iconografía que le acompañaría en posteriores producciones.
El disco abre con el instrumental Jazzy, el cual le abrió la puerta a Colón ante Jerry Masucci y el sello Fania. Número que desde el inicio inicia bravo y de ritmo pesado, fuerte para el bailador, con trombones que hablan sobre las calles neoyorquinas en acento de latin Jazz.
Willie Baby es un boogaloo interpretado en inglés por Willie Colón. Tony Vázquez respalda en los soneo. Algunos temas de este trabajo habían sido grabados previamente bajo el sello Futura. Los trombones son los protagonistas del tema y los coros que pasan de inglés a español en la dinámica de este estilo musical.
Borinquen es una canción interpretada por Héctor Lavoe en arreglo típico de guaguancó. Festiva y a la vez nostálgica que evoca el paraíso dejado atrás y que con frecuencia llama a través de la nostalgia.
El Shing-A-Ling Willie Whooper parece tener relación con una tira cómica popular de aquellos años cuyo personaje central inicia cada episodio hablando y anunciando con ironía. Es por esto que al comienzo se oyen dos voces en esta misma dinámica, diciendo:
Personaje 1: -“Okay, fellas, here he comes. (Ok, muchachos aquí viene)
Personaje 2: -He better leave me alone… (Mejor que me deje solo)
Demás Personajes presents: – Woah” (Uuuhhh)
El Lado B inicia con la bomba guaguancó El malo, tema que da el nombre al disco. Una manifestación del porqué se le atribuye tal adjetivo a Willie. Referencia callejera por donde se mire. Guapería expresada desde el sentir de quien la vive.
Skinny Papa es el segundo boogaloo del trabajo. Willlie no volvería a grabar más boogaloo y de hecho, en la siguiente producción manifestaría a través del tema “Eso se baila así” que el Boogaloo no era lo de él, con el coro “Boogaloo no va conmigo”. El tema es otra estampa callejera en el que se le dice a un tipo flaco que si la mala de la calle baila el boogaloo él también puede.
Otra de las escenas posibles en las calles del Bronx es Chonqui, el relato que construyeron Willie Colón y el pianista Dwight Brewster (Quien sólo acompañaría a la banda en este disco. Tiempo después dedicaría su trabajo a la música afroamericana). Hasta donde la vergüenza por las diferencias (representadas en los zapatos del personaje) hacen tomar decisiones fatales.Interpretación efectiva de Héctor Lavoe y un arreglazo narrativo con paradas súbitas, silencios y reinicios en los coros que generan tensión y drama a la historia.
Quimbombo es una combinación de estilos entre el Mozambique y el guaguancó, pero los agregados de descarga en su inicio dan muestra de gran creatividad. Coros típicos y pregones al estilo cubano por Héctor y un impresionante solo de piano de Brewster que quedó para siempre consignado en su contribución con esta banda.
El comentario editorial del disco lo realiza el Rey del Boogaloo, Pete Rodríguez. Estas notas destacan especialmente el carácter innovador del disco, su conexión con la vida urbana latina y el potencial artístico de Colón como figura emergente dentro del movimiento que luego se conocería como salsa:
Este álbum presenta a un joven líder con un estilo distinto dentro de la música latina. Willie Colón, con su trombón y su visión musical, ofrece un sonido fresco que mezcla ritmos tradicionales con influencias modernas del ambiente neoyorquino. Acompañado por talentosos músicos y nuevas voces como Héctor Lavoe, este trabajo refleja la energía de una generación que transforma la música latina en algo nuevo y emocionante. –Pete Rodríguez
Musicalmente, la obra capturó la diversidad cultural del Nueva York de mediados de los años 60, fusionando ritmos latinos con estilos populares de la época como el boogaloo y el shing-a-ling, definiendo así un sonido que despertaría un renovado interés en la música latina durante la década siguiente.
Canciones:
Lado A
- Jazzy — Mambo jazz — (Willie Colón / Dwight Brewster / James Taylor)
- Willie Baby — Boogaloo — (Willie Colón)
- Borinquen — Guaguancó — (Dominio público)
- Willie Whopper — Shing-a-ling — (Willie Colón)
Lado B
- El Malo — Bomba guaguancó — (Willie Colón)
- Skinny Papa — Boogaloo — (Willie Colón)
- Chonqui — Son montuno — (Willie Colón / Dwight Brewster)
- Quimbombo — Mozambique — (Willie Colón / Dwight Brewster
Créditos:
Willie Colón — trombón, líder
Héctor Lavoe — voz principal
Elliot Romero — voz
Yayo el Indio — coros
Joe Santiago — trombón
Nicky Marrero — timbales
Mario Galagarza — congas
Pablo Rosario — bongó
Dwight Brewster — piano
Eddie Guagua — bajo
James Taylor — bajo
Producción y técnica
Jerry Masucci — productor
Johnny Pacheco — director de grabación
Irving Greenbaum — ingeniero de sonido
Irv Elkin — fotografía
Shelly Schreiber — diseño)